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Donna
Colley y Margaux Towne-Colley, una pareja de lesbianas con un hijo en
Omaha, se enfrentan a un dilema: la legislación de Nebraska no permite
que sean las padres legales [legal parents] de su hijo, Grayson, quien
fue traído al mundo por Towne-Colley luego de ser inseminada con
esperma de un donante anónimo.
Ellas
podrían permanecer en Nebraska, donde Colley tiene un trabajo
satisfactorio como abogada, la pareja es dueña de una casa y se llevan
bien con los vecinos y sólo deja a la pareja con otra opción: dejar
Nebraska y construir una vida nueva en uno de alrededor de una docena de
que reconocen los derechos de paternidad en parejas del mismo género.
Tal
estatus legal no es sólo simbólico. Puesto que Colley no puede tener
los derechos de paternidad de su hijo de 16 meses, bajo la legislación
de Nebraska, el hijo no sería capaz de obtener beneficios si Colley
sufriera un accidente que la dejara discapacitada o muerta. Y tampoco
recibiría apoyos financieros de Colley si las dos mujeres se separaran.
Y si Towne-Colley muriera, Colley no recibiría de forma automática la
custodia del niño.
Analistas
legales aseguran que la opción a que se enfrentan es típica de las
fuerzas que están transformando la legislación sobre la familia por
todo Estados Unidos. Con cada vez más frecuencia, parejas gay y
lesbianas crecientemente buscan adoptar niños, adquirir derechos de
paternidad, adoptar un apellido común [shared last names] así como
asegurar un rango de beneficios similares a los que gozan las parejas
heterosexuales.
A
casi tres años de que Vermont aprobara la figura legal de Unión Civil
para beneficiar a parejas homosexuales, la aceptación constante de
tales parejas a nivel nacional se ve reflejada en las decisiones de las
más diversas cortes de justicia, pues en los casos en que deben
determinar quién el “padre” [parent] no sólo han centrado su
atención en la biología sino en los roles que las personas juegan en
los hogares. Muchos jueces están diciendo que la orientación sexual no
debe ser un asunto primordial al momento de decidir qué hace una
familia. Con todo, algunos grupos conservadores están luchando contra
esta marea, pero sin mucho éxito.
Se
trata de casos en Pennsylvania y en Delaware que simbolizan una nueva
era en el derecho familiar [family law], y las cortes en esos estados
han ordenado que algunas lesbianas den una pensión a los niños que han
estado criando con sus parejas. “La gente está reconociendo que estas
familias no-tradicionales están presentes y así continuará
ocurriendo, y las cortes han encontrado formas para apoyar a los niños,”
declaró Susan Becker, profesora en el Colegio de Derecho de la
Universidad Estatal de Cleveland en Cleveland-Marshall
[Cleveland-Marshall College of Law at Cleveland State University]. Pero
como sugieren las situaciones de Colley y Towne-Colley, las reglas no
son las mismas para todos.
Las
leyes estatales, así como las actitudes locales, pueden variar
considerablemente cuando se trata de la adopción, la manutención de
los niños, las relaciones de pareja, entre otros asuntos que afectan a
las parejas del mismo género. Las políticas de las cortes, las leyes y
los gobiernos en los estados más conservadores del corazón y el sur de
Estados Unidos son generalmente menos tolerantes a los esfuerzos de las
parejas gay y lesbianas para obtener los mismos derechos que las parejas
heterosexuales.
Así
por ejemplo, el año pasado, la Suprema Corte de Nebraska rechazó
permitir que una lesbiana adoptara de manera formal a un niño que ella
y su pareja (la madre biológica) están criando. Tales adopciones por
el “segundo padre” [”second parent”], que permiten que un
segundo adulto asuma la responsabilidad por un niño sin que esto
signifique que el padre (o la madre) biológico pierda sus derechos,
existe de forma legal en parejas gay en California, Connecticut,
Delaware, Illinois, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York,
Pennsylvania, Vermont y el Distrito de Columbia. En una docena de otros
estados, algunas cortes locales han apoyado tales acuerdos. Sin embargo,
cuatro estados — Texas, Oklahoma, Kansas y Missouri — aún prohíben
las relaciones sexuales homosexuales entre adultos, aunque la ley rara
vez se aplica. De hecho, el próximo 26 de marzo, la Suprema Corte de
Estados Unidos considerará un caso en donde se está cuestionando la
aplicación de este tipo de leyes en Texas. Cabe apuntar que ocho
estados y como tres docenas de ciudades y condados, la mayoría en las
costas Este y Oeste, ahora proveen beneficios a las parejas de sus
empleados gay y lesbianas.
Ningún
grupo activista lleva una relación de los casos sobre asuntos de
familias gay y lesbianas; sin embargo, ambas partes en el debate sobre
la viabilidad de que las parejas gay y lesbianas puedan o no contar con
mas derechos están de acuerdo en una cosa: la creciente actitud
agresiva de parte de los homosexuales sobre los asuntos de la familia ha
significado ganancias en las cortes de justicia. Acorde con Michele
Zavos, un abogado en Washington D. C. que se especializa en asuntos de
derecho de la familia gay: “En el pasado, cuando las parejas gay y
lesbianas intentaban adoptar, en verdad no se podían identificar a sí
mismos como gay. Ahora pueden hacerlo, ya sea por medio de una adopción
como segundo padre [second-parent adoption] o por medio de una
agencia.”
Así,
el creciente número de parejas del mismo género que exigen derechos de
familia [family rights] ha constituido una llamada de atención para los
grupos conservadores que se oponen a este tipo de hechos. Y algunos
jueces continúan expresando su desdén hacia los padres del mismo género,
aduciendo que la homosexualidad es una razón suficiente para mantener
alejando a alguien de su hijo.
“La
conducta homosexual de un padre [parent] ... crea una fuerte percepción
de incapacidad y esto es tomado como justificación para negar la
custodia a un padre o a una madre, respecto a su propio hijo,” escribió
el año pasado en Alabama Roy Moore, Juez principal de la Suprema Corte,
cuando acordó en el mismo sentido que una corte menor sobre la decisión
de limitar la custodia a una madre lesbiana.
Y
sin embargo, en el sentido más general, aún grupos que se oponen a
expandir derechos a homosexuales reconocen que la tendencia en los
tribunales (cortes) de lo familiar está cada vez más en su contra.
“Se está convirtiendo en una batalla más dura cada día,” dijo
Peter Sprigg, Director de estudios culturales en el Consejo de
Investigación de la Familia [Family Research Council], un grupo con
sede en Washington, D.C. que promueve una ley para reconocer sólo a
matrimonios entre un hombre y una mujer. “Probablemente
estamos perdiendo terreno.”
Promotores
por los derechos gay aseguran que se trata de un reflejo de la creciente
visibilidad de las personas gay y lesbianas en la política, los lugares
de trabajo y en la vida cotidiana. Según Patricia Logue, abogada en
Chicago para el grupo Lambda Legal Defense and Education Fund [Fondo de
Educación y Defensa Legal Lambda], “Actualmente, la gente sabe que
las relaciones gay y lesbianas no son algo excepcional. Ahora veremos lo
que el espectro político trae en cada estado.”
En
años recientes, las parejas del mismo género y sus familias se han
convertido en lugar común en programas de televisión, las películas y
los reportajes de los medios de comunicación. La creciente apertura
relacionada con las parejas gay, además del éxito del movimiento en
favor de los derechos gay, muestra como si existiera una explosión de
tales familias.
Un
hecho interesante es que las cifras son difíciles de seguir, por
ejemplo, la Oficina de Censos de Estados Unidos empezó a recabar
información a partir del año 2000, así que no hay estadísticas
confiables sobre el crecimiento de tales hogares. Acorde con el censo
del 2000, 1.2 millones de personas viven en hogares con parejas de
adultos del mismo género, pero los analistas indican que la cifra es
mucho mayor porque se obtuvo de una parte del censo que algunas personas
ignoraron. De manera similar, las estimaciones sobre el número de niños
de padres gay y lesbianas varían considerablemente. Los jueces han
citado varios reportes que ponen el número de niños viviendo con al
menos un padre gay o una madre lesbiana entre 6 y 12 millones.
Kim
Willoughby, abogada de Denver que se especializa en asuntos relacionados
con parejas del mismo género: “El número impresionante de grupos de
apoyo, de revistas y sitios Web dedicados a padres gay y lesbianas
sugiere que el número es significativo.”
Por
otro lado, los avances en la tecnología reproductiva, incluyendo la
inseminación artificial, donación de óvulos y fertilización in
vitro, han dado a los gays y las lesbianas formas de convertirse en
padres más allá de la adopción.
Aún
cuando ha sido más fácil para que las parejas del mismo género
trabajen con agencias privadas de adopción, algunas veces no dan a
conocer su orientación sexual, hacer estadísticas sobre tales
adopciones resulta difícil. Además, los hombres gay y lesbianas que
adoptan niños extranjeros frecuentemente lo hacen por medio de uno de
ellos que, a manera individual realiza la adopción, mientras que su
pareja busca, luego, la co-adopción del mismo niño.
Por
ejemplo, Towne-Colley, de 38 años de edad, se embarazó hace dos años,
por lo que ella y su pareja, Colley, de 43 años, planearon ir
brevemente a Vermont, donde ellas tuvieron una ceremonia de unión. De
hecho, Towne agregó el apellido Colley a su propio apellido el año
pasado. Ellas deseaban que Grayson naciera en dicho estado porque esto
permitiría a ambas mujeres poder tener sus nombres en el certificado de
nacimiento. Pero aún estaban en Nebraska en Octubre del año 2001,
cuando Grayson nació con nueve semanas de adelanto.
Por
lo anterior, bordeando las leyes de Nebraska, la pareja redactó
testamentos (wills), un acuerdo de paternidad [parenting agreement] y
otros documentos con el fin de asentar sus responsabilidades para con
Grayson. “Estamos haciendo lo más que podemos para unirnos de forma
legal y para hacer lo propio con nuestro hijo,” afirmó Colley, cuyo
salario y beneficios mantienen a la familia. Con todo, Colley afirma:
“bajo la ley, soy una extraña para mi propio hijo.” Por ahora, ella
y Towne-Colley permanecen en Nebraska y no han iniciado ningún juicio
legal para cambiar las leyes de paternidad [parenting laws]. Ellas están
concientes del fallo de la Suprema Corte, del año pasado, contra la
pareja de lesbianas por lo que no desean arriesgarse a tener un fallo en
su contra.
Amy
Miller, abogdada de ACLU [Unión de Libertades Civiles Estadounidense,
ACLU por sus siglas en inglés] en Nebraska, representó a la pareja de
lesbianas hasta la corte suprema, y explica que la corte aseguró que la
ley estatal prohibe que un segundo adulto adopte a un menor a menos que
la madre biológica [birth mother] (en este caso, una de las integrantes
de la pareja) ceda sus derechos sobre el niño. Miller indicó que sus
clientes –que permanecieron anónimos-, deseaban asegurar el futuro
del niño de tres años de edad, en caso de que la madre biológica
muriera. Tras su pérdida en la corte, la pareja en cuestión se trasladó
a Portland, Oregon, donde, gracias a una adopción para un segundo padre
[second-parent adoption], ambas gozan de la paternidad legal [legal
parents] de Luke, el bebé.
En
Cincinnati, Cheryl, de 41 años de edad, y Jennifer, de 36, están
criando a un niño de 2 años de edad que es el producto de un óvulo
proveniente de Cheryl, y fertilizado con semen de un donante anónimo,
fue implantado en Jennifer. La pareja aceptó ser entrevistada sólo si
se utilizaba su nombre de pila, y dijeron que buscarían los derechos de
paternidad compartida, al tiempo que saben que las cortes de Ohio
frecuentemente rechazan tales esfuerzos. Finalmente, reconocen que
abandonar el estado no es una opción: “Es nuestro estado tanto como
el de los demás habitantes,” declaró Cheryl. Al centrarse enm padres
“funcionales” [’functional’ parents], Ohio se ha convertido en
el campo de batalla de esta nueva generación de casos legales sobre
derecho de lo familiar. La Corte Suprema del estado ha fallado en pro y
en contra de ambas partes en el asunto.
Durante
el año pasado, la corte aprobó que parejas gay compartan apellidos
[last names], pero rechazó la adopción conjunta para las mismas
parejas. En Cleveland Heights, los votantes otorgaron beneficios de
salud a las parejas del mismo género de los empleados de la ciudad,
mientras que falló un esfuerzo para revertir este hecho por un
referendo.
“Creo
que pronto veremos el fin de la civilización”, dijo Robert Knight,
director del Instituto de Cultura y Familia en el grupo Mujeres
Preocupadas por Estados Unidos [Culture and Family Institute at
Concerned Women for America], con sede en Washington, D.C., quienes se
oponen a conceder derechos legales a parejas del mismo género. “Su
movimiento está desplazando al matrimonio como estandar dorado [gold
standard] en el derecho de la familia [family law].”
Sin
embargo, Katharine Bartlett, decana de la Universidad Duke de Derecho,
asegura que los jueces han luchado familias no tradicionales desde que
las tasas de divorcio aumentaron hace tres décadas; “Las cortes
intentan contribuir al fortalecimiento de la familia tradicioinal, pero
reconocen la realidad de las familias de hoy, así como de los padres
‘funcionales’.”
Eso
fue evidente en un caso en Pennsylvania en Diciembre pasado, donde la
Corte Superior confirmó el juicio de una corte menor en el sentido de
que una lesbiana debería pagar la manutención para cinco niños que
estaba criando con su ex-pareja. El caso siguió a otro en Delaware
donde un juez ordenó a una mujer que pagara la pensión de un hijo que
su ex-pareja tuvo por fertilización in-vitro.
Finalmente,
debe apuntarse que la manutención de los niños no siempre es el factor
más importante en este tipo de casos, pues en 2002, un magistrado local
en Idaho, negó a un hombre gay, Theron McGriff, la custodia de sus dos
hijos de un matrimonio con una mujer. El magistrado dijo que McGriff, de
38 años de edad, no podría visitarlos si continuaba viviendo con otro
hombre. Posteriormente, la Corte Suprema acordó escuchar la apelación
de McGriff’s appeal. “La orientación sexual debería ser
irrelevante, dijo el abogado Shannon Minter, quien representa a McGriff,
“a menos que estes viviendo bajo una piedra y sepas que la forma en
que la gente vive ha cambiado.”
“Same-sex
couples redefining family law in USA”, By Joan
Biskupic, USA TODAY Posted 2/17/2003 3:14 PM Updated 2/18/2003
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Copyright ©
2003
Document created 25.03.2003, 23:17:02 CET
Published 26.03.2003 |
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