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Nicolas Sarkozy en su entrevista televisada, el 24 de
abril de 2008. (AP/ERIC FEFERBERG)
Nicolas Sarkozy habla a la nación en entrevista
televisada
* Sobre los inmigrantes "no hay cuestión, no
hay regularización global; que se cumpla la ley"; "si deseamos empleo
pleno, crecimiento y desarrollo, tenemos que evolucionar al mismo ritmo”
y trabajar más.
PARIS, 24 de abril de 2008 (Texto Agustin
Villalpando / Enkidu Magazine): Luego de un año en la presidencia,
Nicolas Sarkozy parece haber caído del encanto con el que obtuvo el
cargo: la esperanza del cambio, que ha tornado, en la percepción gala,
en decepción. Según encuestas de opinión, el mandatario se encuentra en
su punto más bajo de aceptación, toda vez que los diversos sectores de
la población que le favorecían esperaban hechos concretos para cumplir
con sus promesas electorales. Hoy, a un año de asumir el cargo, a las
20:15 (hora local) y hasta las 21:56 se ha dirigido al público “para
hablar de Francia y de los problemas de los franceses”.
“El mundo ha cambiado” y Francia no se ha
adaptado. “Con la mundialización, el mundo es (ahora) un pueblo [village]
y si deseamos empleo pleno, crecimiento y desarrollo, tenemos que
evolucionar al mismo ritmo” por lo que instó a los franceses a trabajar
más.
En la perspectiva de Sarkozy, su
administración ha debido enfrentar un contexto internacional difícil,
como es la duplicación en los precios del petróleo; la crisis del
capitalismo financiero, el especulador, en detrimento de las empresas;
el nivel del euro. “Francia no ha reaccionado ante esto y por ello
necesita reformas, cambios y adaptación”, el Jefe de Estado también
habló sobre su “error de comunicación total” al presentar su paquete
fiscal, pero defendió la necesidad de sus 55 medidas –de reforma
integral– que ha propuesto.
Con todo, instó a sus conciudadanos a
trabajar más y a responder a las realidades contemporáneas, pues el
gobierno no puede corregir todo en apenas unos meses; dijo a los
franceses que “no hay otra estrategia posible”(entre las medidas se
encuentra la reducción de empleos en la educación, “es preferible la
calidad que la cantidad”).
Firme en sus declaraciones, habló de la
inmigración donde subrayó que cree que la ley se tiene que aplicar a
todos por igual, “para eso existen las leyes” y además, no funciona una
regularización de los inmigrantes ilegales, como prueban los casos de
España e Italia.
Sobre China dijo que lo sucedido en Tibet
fue un shock para él y esto mismo comunicó directamente al Presidente
chino; ahora, el papel de Francia es promover un diálogo entre el Dalai
Lama y el gobierno chino; “Charles DeGaulle reconoció a China en 1964,
con el Tibet formando parte del país, y el Dalai Lama no pidió que las
olimpiadas fueran boicoteadas”.
China es un país importante, con un cuarto
de la población del planeta, con armas nucleares y con un curul en el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, lo que le otorga el poder de
veto, así que todo esto debe considerarse. También confirmó que asistirá
a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos porque es
necesario para promover el diálogo y también porque entonces Francia
estará en la Presidencia de la Unión Europea.
Al mismo tiempo subrayó su negativa a la
integración de Turquía a la Unión Europea, en principio porque “no está
en Europa”; en todo caso, si Turquía deseara entrar a la Unión Europea,
entonces Sarkosy propondría la realización de un referéndum sobre el
asunto. Sobre la situación en Afganistán no corresponde con los ideales
de Francia, pues se obliga al uso de la burca, se lapida a mujeres
infieles y se prohíbe que las niñas reciban educación. Finalmente, dijo
que jamás hablará con Hamas porque no tiene el derecho para hablar con
una organización que ha declarado que busca borrar a Israel del mapa y
entonces se trata de un asunto de coherencia diplomática, “por
principio”.
Tal vez su mensaje más claro, la razón de
este programa televisado, rodeado por cinco periodistas y un público
reducido: “Sé hacer mi trabajo y lo hago lo mejor posible”.
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