Estrella izquierdista pasa a la
ofensiva
Diego Cevallos
MÉXICO, 16 feb (IPS) - El alcalde de la
capital de México, Andrés López Obrador, echa mano de dinero público y
llama a la movilización y resistencia civil con el fin de saltar hacia
una posible candidatura presidencial en 2006, para la cual de momento
lleva las de ganar.
En la ofensiva contra un proceso judicial que podría
inhabilitarlo como candidato, el alcalde del izquierdista Partido de la
Revolución Democrática (PRD) se dedica desde este mes a encabezar
reuniones con simpatizantes y funcionarios de su administración y a
organizar movilizaciones.
Por primera vez desde que asumió su cargo en 2001, López Obrador se
reunió este miércoles con la prensa extranjera por casi dos horas, para
alegar su inocencia y comentar sus estrategias políticas.
López Obrador consideró evidente que sus adversarios quieran desplazarlo
de la carrera presidencial, pues ahora "hay más posibilidades que
nunca” de que la izquierda gane la presidencia.
Todas las encuestas indican que si las elecciones presidenciales fueran
ahora, el alcalde capitalino obtendría cerca de 35 por ciento de los
votos, nueve o 10 puntos más que su posible inmediato competidor, el
actual secretario (ministro) de Gobernación, Santiago Creel, del
gobernante Partido Acción Nacional (PAN).
Pero ante la pregunta sobre el partido político que votarían para la
presidencia, con independencia del candidato, el PAN lleva la delantera
con 30 por ciento de las preferencias, seguido por el ex gobernante
Partido Revolucionario Institucional (PRI), con 23, y por el PRD, con 19
por ciento.
No hay dudas para los observadores de que López Obrador encabezará a su
partido en los comicios de 2006, cuando concluya el período del
presidente Vicente Fox.
Este mes, el parlamento podría votar sobre el levantamiento de la
inmunidad del alcalde para permitir que un tribunal lo juzgue por desacato
a una orden judicial.
El dictamen había ordenado a la alcaldía suspender obras de ingeniería
pública en terrenos de un particular.
Según la ley, está inhabilitado como candidato (y para ejercer un cargo
como el de alcalde) quien tenga en marcha un proceso judicial en su
contra.
Pero las leyes "no pueden estar sobre la voluntad del pueblo”, dijo
López Obrador.
"Soy inocente y tengo la razón” repitió ante los corresponsales
de la prensa extranjera. "Lo que se quiere es dar un golpe a la
democracia”, sostuvo.
López Obrador afirma que el juicio político que se le sigue en el
parlamento es parte de la campaña para marginarlo políticamente, y
coloca entre los responsables a la derecha, al gobierno de Fox y a los
partidos adversarios, el PAN y el PRI.
El alcalde, de 52 años y 30 en la política, reconoció que está usando
dineros públicos para movilizar a la sociedad y a los funcionarios de su
administración contra el desafuero judicial.
El gasto está justificado, pues hay "un ataque político” contra
un gobernante legalmente elegido, afirmó.
A fines de los años 80, López Obrador abandonó su militancia en el PRI,
el partido que había gobernado por 70 años sin interrupciones, para
sumarse a un movimiento nacional que se transformaría luego en el PRD.
Ahora, el alcalde convoca a sus seguidores a realizar una concentración
en una plaza de la ciudad y a colocar carteles en sus casas y automóviles
cuando el Poder Legislativo trate su desafuero.
"Habrá una resistencia civil pero pacífica contra el desafuero”,
prometió.
Licenciado en ciencias políticas, López Obrador tiene experiencia en
movilizaciones.
En los años 90, cuando fue dos veces candidato del PRD a la gobernación
de su natal estado Tabasco, en el Golfo de México, organizó acciones de
resistencia contra lo que consideró fueron sendos fraudes electorales que
dieron la victoria al PRI.
Las denuncias de fraude eran habituales durante la presencia hegemónica
del PRI en el poder.
Algunas de las protestas organizadas por López Obrador fueron dos marchas
desde Tabasco hasta la capital y el bloqueó temporal de pozos petroleros.
Desde la semana pasada, se pueden ver carteles e imágenes a favor del
alcalde en varios lugares de la capital, y en las prendas de vestir de
funcionarios de la alcaldía, de sus colaboradores y de su guardia
policial.
El PRD carece de votos para evitar un pronunciamiento contrario al alcalde
en el parlamento.
Para varios analistas, López Obrador es un "populista". El
funcionario se proclama izquierdista, critica a los "señorones” (ricos),
señala que las leyes son "para el pueblo” y lleva adelante planes
de asistencia a los más pobres de la ciudad, mediante subsidios y
endeudamiento.
"Con esto del populismo hay que tener cuidado, pues todo lo que
suponen (sus críticos) que se sale de las recetas de la ortodoxia económica
es tachado de inmediato de populista", dijo el alcalde. "Se
trata de un truco bien ensayado".
Desde el año pasado, López Obrador recorre el país durante los fines de
semana para presentar su libro "Un proyecto alternativo de nación”,
de 162 páginas, donde recoge sus ideas sobre economía y política.
En libro se abre con una dedicatoria "a todos los que han perdido la
esperanza”, y afirma que en el futuro su contenido "dejará de ser
una propuesta y se convertirá en un programa para la transformación y el
engrandecimiento de México”.
Parte de su contenido es repetido casi de memoria cuando los periodistas
lo interrogan. El texto contiene capítulos dedicados a proyecto económico,
el rescate del campo, pueblos indígenas, educación, cultura, democracia,
política exterior y relaciones con Estados Unidos.
"Se trata de un recetario de buenas intenciones, pero que no indican
cómo concretarlas", opinó Soledad Loaeza, investigadora del Colegio
de México.
"Nadie podría estar en contra de lo que postula López Obrador
cuando habla de que lo principal es luchar contra la pobreza", señaló
la politóloga.
"El problema es que en materias como política internacional y economía
sugiere regresar a recetas del pasado, que ya no funcionan", sostuvo.
Según López Obrador, México no debería asumir ninguna clase de
protagonismo internacional ni aspirar a cargos de liderazgo. Trabajar en
el ámbito multilateral con moderación es la clave de una buena política
externa, indica en su libro.
En materia de economía, el alcalde afirma que su apuesta es por "la
estabilidad macroeconómica y el crecimiento”, pero con una importante
intervención del Estado para generar bienestar social.
Alcaldía de México ( http://www.df.gob.mx )
PRD ( www.prd.org.mx )
(FIN/IPS/dc/dcl/ip/05)
(FIN/2005)
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